Nuestra educación financiera.

De vez en cuando aparecen encuestas indicando cual es nuestro nivel cultural financiero. A mi personalmente siempre me sorprenden los resultados. A mi lo que realmente me vale para calibrar el grado de preparación es ver la reacción de numerosos consumidores ante las ofertas puntuales que acompañan al lanzamiento de productos financieros.

Al ir a realizar un trámite a una oficina de una entidad financiera he visto en numerosas ocasiones a personas con cara de felicidad cargando con: cacerolas, sartenes, toallas, sábanas, cámaras, televisiones, etc.

Muchas veces me he hecho la misma pregunta: ¿Habrán contratado un producto financiero conveniente para lograr sus objetivos y conociendo su riesgo? En mi modesta opinión alguna vez será el caso pero en otras muchas ocasiones el premio inmediato puede cegar el análisis previo básico.

Algunas reflexiones:

¿Somos conscientes que al recibir un objeto físico por parte de la entidad financiera tenemos que pagar impuestos por él?

¿Entendemos razonablemente el producto financiero que estamos contratando?

 ¿El producto que nos han dado compensa los gastos, comisiones, posible rentabilidad obtenida frente el riesgo asumido?

 Hace un mes leí un artículo en el que se indicaba que este año se ha puesto en marcha un proyecto piloto en España de educación financiera para los estudiantes de tercero de la ESO. 32 institutos españoles estarán incluidos en esta experiencia.

 El tener unos conocimientos mínimos en el área financiera nos puede ayudar muchísimo en nuestro día a día. Para los más pequeños es fundamental  adquirir ciertos conocimientos a su debido tiempo y habría que tener en cuenta que en relación al ahorro e inversión se fijarán muchísimo en los padres, los niños son imitadores natos.

Como buenos imitadores prestarán especial atención a:

  • Actos.
  • Pautas de comportamiento.
  • Comentarios.
  • Frases hechas.
  • Ejemplos

Creo que independientemente de lo que en el futuro se imparta en las aulas en el campo del ahorro y de las destrezas de inversión será vital el ambiente que los pequeños respiren en casa.

Aquello de “predicar con el ejemplo” es una herramienta esencial para impartir lecciones a jóvenes ahorradores.

Que tengáis una buena semana!

David

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