La renta fija no es tan fija. (1ª Parte)

Al escuchar el término: renta variable, inmediatamente lo asociamos a valores, acciones, bolsa, y al escuchar el término: renta fija, ¿a qué lo asociamos?
En el informe de BME (Bolsas y Mercados Españoles) del año 2009 se muestran las siguientes cifras: En el mercado nacional 0.8 billones negociados en renta variable, 3.7 billones negociados en renta fija corporativa. La cantidad negociada en renta fija corporativa fue más de cuatro veces superior a la de la renta variable. Este dato ya nos revela la importancia de este mercado de renta fija.

Miércoles por la noche, llega la hora de la cena, ponemos la tele, y antes de que salga Mourinho en rueda de prensa, los locutores nos dicen que el diferencial de la deuda española respecto a la alemana ha bajado de los 200 puntos básicos, a continuación afirman que las agencias de calificación crediticia están pensando en revisar la calificación de Portugal. Todo esto está muy bien, ¿pero entendemos lo que nos están diciendo y sus implicaciones?

Igual muchos de vosotros lo domináis pero otros igual no tanto; veamos que es la renta fija.

Se podría definir por renta fija el conjunto de títulos negociables emitidos por empresas públicas o privadas con el objetivo de captar fondos del público, por lo que el emisor del título se compromete a pagar unos intereses y a devolver el principal en unos momentos prefijados.

Podríamos establecer dos grandes categorías:

Renta fija privada o corporativa. Emitidas por las Empresas.
Deuda Pública. En España emitida por las siguientes instituciones:
o El Estado
o Los organismos de la administración central
o La Seguridad Social
o Las Comunidades Autónomas
o Las Administraciones Locales

En renta variable los títulos negociados son las acciones mientras que en renta fija se negociarían principalmente bonos, sin olvidar que hay otros tipos de títulos.

Al hablar de deuda pública, en relación al periodo de amortización, podríamos establecer la siguiente clasificación:
Letras del tesoro. Vencimiento inferior a 18 meses.
Bonos del Estado. A un tipo de interés fijo con vencimientos a 3 y 5 años.
Obligaciones del estado. A un tipo de interés fijo con vencimientos de 10, 15 o 30 años.

Y de pronto aparece un concepto nuevo:“el rating”. ¿Qué es el rating? Vendría a ser la medida cualitativa del nivel de riesgo crediticio de las emisiones y de los emisores, incluyendo a los propios Estados. En definitiva, nosotros damos dinero a cambio de recibir unos intereses pactados y de recuperar el principal al final del periodo y en función del riesgo de impago que se perciba, (o riesgo de no devolución del dinero prestado al final del periodo) las agencias de “rating” asignan una valoración al emisor y a la emisión. Cuanto mayor sea la percepción de riesgo peor nota y por consiguiente el emisor tendrá que pagar mayor interés por recibir dinero prestado. Por el contrario, aquel emisor serio que en su historial tenga una buena reputación podrá obtener dinero prestado a tipos de interés menores. Las principales agencias de calificación son: S&P, Moodys y Fitch.

Por lo que vamos viendo hay una serie de títulos en renta fija con diferentes “ratings” y que son negociados en mercados secundarios, por lo que en función de cómo varíe la situación del mercado sus precios subirán o bajarán. El precio de los títulos de renta fija puede subir y puede bajar y el principal factor que influye en dichas fluctuaciones de precio es el tipo de interés.

Muchas veces al contratar un fondo de inversión o un plan de pensiones nos dicen que tiene un (x %) de renta fija y un (y %) de renta variable. De la renta variable ya sabemos que puede subir o puede bajar pero tenemos que tener también presente que la renta fija, aunque se llame fija también puede bajar…

Bueno, ya nos hemos iniciado en el mundo de la renta fija, ya sabemos que se le otorgan “ratings”, que se negocia en mercados secundarios y que es una fuente de financiación importantísima para Estados y empresas. Nosotros cuando vamos al Banco pedimos préstamos para financiarnos, las Empresas y Estados emiten deuda para financiarse.

¿Sois conscientes de los riesgos asociados a la inversión en renta fija? ¿ Juegan los bonos un papel importante en vuestras estrategias de inversión? Cuándo en la tele dicen que el diferencial es de 200 puntos básicos: ¿Sabéis de qué nos están hablando?

Hoy me quedo aquí, pero en el siguiente artículo seguiremos explorando el territorio de la renta fija. Me quedaría con una frase: “ Aunque se llame fija, su precio para nada es fijo”

Que paséis una buena semana! Continuará…

David

Si te ha gustado este artículo probablemente te interese el siguiente:

Esta entrada fue publicada en productos financieros y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s